Film Diary #Sundance2022: Brainwashed: Sex-Camera-Power — Feminismos y misoginia en el leguaje cinematográfico

Por: Kathia Villagrán | @KathiaVC

En el 2017 el hashtag, posteriormente acuñado en forma de un movimiento socio-político, #MeToo se dio a conocer en todo el mundo. La activista Tarana Burke fue quien bautizó el concepto, sin embargo éste se popularizó a raíz de las denuncias públicas en contra del productor Harvey Weinstein. Lo de Weinsten provocó que se confirmara lo que por siempre en la historia del cine había sido un secreto a voces: la industria escondía entre los flashes y el glamour a varios depredadores sexuales.

En un campo menos sensacionalista y más académico, no era un hashtag el concepto que se acuñaba. En 1975, la teorista y feminista Laura Mulvey publicó su ensayo “Visual Pleasure and Narrative Cinema” (“El Placer Visual y el Cine Narrativo”) en la revista Screen. En él hablaba sobre cómo los medios convencionales cosifican a la mujer al mostrarla como un ser pasivo en contraste con sus compañeros varones, y al concentrar los movimientos de cámara desde la perspectiva del hombre heterosexual. A estas tendencias cinematográficas (o de cualquier producción audiovisual) naturalmente se le reconoce como la “Male Gaze” (“Mirada Masculina”).

Still de Brainwashed: Sex-Camera-Power, dir. Nina Menkes

Tanto el hashtag #MeToo y la crisis de abusos sexuales cuyas víctimas ha respaldado, como la Male Gaze tienen un punto de encuentro, o al menos eso es lo que propone Nina Menkes en su documental Brainwashed: Sex-Camera-Power. Menkes no es primera vez que habla del tema, de hecho su charla “Sex and Power, the Visual Language of Oppression” (“Sexo y Poder, el Lenguaje Visual de la Opresión”) que ha impartido en lugares como Cannes, es la base del documental. Toda la información de su investigación y la de otras activistas se traslada a formato cinematográfico y con ello podría llegar a más audiencia. 

Menkes parte de explicar con una analogía y una simple clase de gramática: en la oración “el gato se come al ratón” el gato es el sujeto (quien lleva la acción) y el ratón es el objeto (sobre quién se lleva la acción). Esta lección de primaria es trasladada al lenguaje cinematográfico; diversas películas nos dejan en claro que la mujer es el objeto del deseo masculino y no tiene una función extra. Puede ser a través de la puesta de cámara (desde la posición de los dos personajes hasta el cuerpo fragmentado de la mujer), la iluminación (el rostro del hombre está en 3D mientras que la mujer parece estar más plana), la acción pasiva (o inerte) de los personajes femeninos, e incluso la composición musical se puede decodificar. Menkes se apoya de decenas de ejemplos para demostrar cómo la Male Gaze está apoderada del cine que consumimos, que incluyen la ya analizada escena de la piscina comunitaria en Raging Bull (dir. Martin Scorsese, 1980) y el contraste que hay entre las presentaciones Charlotte (Scarlett Johansson) y Bob (Bill Murray) en Lost in Translation (dir. Sofia Coppola, 2003).

Still de Brainwashed: Sex-Camera-Power, dir. Nina Menkes

Meses después de los eventos que viralizaron el hashtag #MeToo entre celebridades, una encuesta publicada en USA Today el 94 % de las mujeres respondió haber sufrido de algún tipo de acoso o abuso sexual dentro de la industria del entretenimiento. Lo que hace Menkes en su película es tomar toda la información planteada en el párrafo anterior y explicar cómo el lenguaje utilizado sobre las mujeres dentro de los productos audiovisuales de consumo pueden influir en los alarmantes índices de delitos sexuales que ocurren en la industria. 

Brainwashed: Sex-Camera-Power es una clase magistral que une los estudios de cine con sociología y feminismos, y el resultado es increíble. Menkes explica muy bien toda la información que tiene para compartir y su carisma se robará nuestra atención en cuestión de segundos. Es un documental que debería convertirse en requisito obligatorio para los estudiantes o amantes del cine. También cuenta con la participación de directoras, actrices y activistas (como Catherine Hardwick, Eliza Hittman, Rosanna Arquette, Julie Dash, Joey Soloway, Laura Mulvey, entre otras) que se sientan a exponer sus puntos de vista, sus experiencias y los datos interesantes que han encontrado en sus investigaciones del tema. 


Kathia Villagrán
Mercadóloga por profesión, cinéfila por pasión. Consumo mucho cine, literatura y series a niveles casi antisociales. Hufflepuff.

Un comentario sobre “Film Diary #Sundance2022: Brainwashed: Sex-Camera-Power — Feminismos y misoginia en el leguaje cinematográfico

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.