Especial #Oscars: The Hurt Locker: la mirada de Kathryn Bigelow

Por Julia Iturbe | juliaiturbe_

Kathryn Bigelow es una de las mujeres directoras más conocidas en la industria cinematográfica hollywoodense, no solo por sus múltiples nominaciones y victorias en reconocidos galardones, tal es el caso de el Oscar como Mejor Directora y Mejor Película obtenidos en 2009 por The Hurt Locker; película que sigue la historia de un escuadrón de artificieros estadounidenses en Irak; sino que también ha sido controversial su presencia femenina en el género bélico.

La también productora se ha visto planteada como una desertora del cine feminista o femenino; sin embargo, es esto lo que hace de su trabajo un objeto interesante de estudio, respecto a la llamada mirada femenina en el cine y sus narrativas.

Para tomar posición respecto al cine de Kathryn Bigelow, es necesario cuestionarse qué es lo que consideramos parte del lenguaje femenino en el cine. Si nuestro planteamiento se basa en categorizar como cine de mujeres las películas de géneros como el drama o la comedia romántica, tocando “temas femeninos” y con protagonistas mujeres, es verdad que la mayoría de sus películas quedarán descartadas de esta categoría.

Sin embargo, delimitar de esta forma la filmografía realizada por mujeres a lo largo de la historia del cine resulta poco sensato, considerando la importancia que cineastas mujeres han tenido en géneros como la ciencia ficción, el horror, el documental, experimental, entre muchos otros géneros cinematográficos; así como la diversidad inmensa de temas y personajes protagónicos que podemos encontrar.

Kathryn Bigelow en el set de The Hurt Locker. Foto: Jonathan Olley.

Es aquí donde podemos empezar a considerar el cine de Kathryn Bigelow para cuestionarnos la forma en la que ser una mujer directora repercute en su que hacer cinematográfico más allá de los aspectos que fallan en categorizar sus películas como cine de mujeres.

The Hurt Locker, protagonizada por Jeremy Renner, Anthony Mackie y Brian Geraghty, se narra a través de la dinámica entre las contrastantes personalidades de estos tres personajes y la forma en la que esto se ve reflejado en sus situaciones de combate.  De cierta forma, la narrativa o estructura bélica queda más como contexto o circunstancia que como eje central del conflicto de la película, es decir: si bien los personajes se encuentran en una situación bélica, son sus conflictos personales y en la dinámica de grupo lo que genera los momentos de tensión en el film.

Esto es importante rescatarlo y nombrarlo, y aunque podría parecer como una apelación al argumento superficial de que el cine hecho por mujeres está denominado por las emociones y pensamientos de sus personajes, el señalamiento busca más bien hacernos observar que muchas realizadoras buscan formas distintas de contar aquello que ya ha sido contado antes. En The Hurt Locker, Bigelow encuentra una forma auténtica y característica de narrar una historia de la que se han hecho y se seguirán haciendo películas.

Otro elemento interesante es la importancia que tiene en el filme la corporalidad de los personajes, pues a través de la historia podemos observar, por ejemplo, al Sargento Sanborn (Anthony Mackie) luchar por mantener los ojos en el visor de su arma a pesar del arena que lo lastima, o al Sargento James (Jeremy Renner) sufrir por el peso de su enorme traje de seguridad, entre otras situaciones. Esto remite una vez más a un factor que le diferencia de otras películas bélicas: los personajes no son máquinas de matar, cuyos cuerpos están simplemente entrenados para resistir toda circunstancia. Estos personajes luchan, hacen esfuerzos, sudan, se cansan y dudan de su capacidad.

Still de The Hurt Locker.

Además, el grupo se encuentra en soledad narrativamente, se les ve durante toda la película aislados de otros grupos militares, lo que causó polémica en las opiniones del público, que llamaron a esta dinámica “poco realista”. Sin embargo, este elemento funciona para denotar un aspecto emocional en los personajes, como personas aisladas de la dinámica social, cuyo comportamiento fluctúa entre lo socialmente aceptable e inaceptable debido a la violencia que normalizan en su día a día, así como las repercusiones psicológicas que tienen estos límites morales desdibujados.

Es interesante también, en un ejercicio de comprensión de las miradas narrativas, la decisión de Bigelow de subrayar la presencia de personas que, desde lejos, observan las acciones de los personajes principales, dándoles a través del montaje cinematográfico una importancia en la estética de la película. Podríamos interpretar esto como una analogía a la forma en la que la sociedad reconoce y observa estas historias de guerra como algo lejano, distinto a nuestra realidad, a pesar de que estas verdaderamente suceden en la misma temporalidad en la que películas se hacen al respecto.

Julia Iturbe
Estudiante de cine de cabello rizado y risa escandalosa. Veo películas porque el cine es lo que más me hace sentir.

Un comentario sobre “Especial #Oscars: The Hurt Locker: la mirada de Kathryn Bigelow

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .