Film Diary Miami Film Fest: Sin La Habana

Por: Mariapaz Cárdenas Pedraza | @MariapazCaPe

“Lo que es viejo para unos, para otros es nuevo” es un refrán que podría traducirse a “Aquellos humanos que en su lugar de origen son calificados como comunes, serán vistos como exóticos afuera”. “Sin La Habana” (2020) dirigida por Kaveh Nabatian, se embarca en explorar las intrincadas relaciones que se tejen a partir de la exotización del otro, una concatenación de lazos que disuelven el impermeable entre los mundos nuevos y los habitados.

Nabatian, a través de un triángulo amoroso, construye una narrativa que visibiliza la relación mutualista, aunque compleja, entre el extranjero que llega a un país tercermundista buscando encontrar un amante novedoso, y aquel amante que ve en el turista una oportunidad para salir de un país con una nula movilidad social. En ese juego de intereses, “Sin La Habana” consigue otorgar a sus personajes una oportunidad para la ternura y el conocimiento del otro mas allá del beneficio, aunque esto termina empantanando las motivaciones iniciales de cada uno.

En la película se vislumbra un interés especial por entender las culturas desde su música, punto en el que surge la cuestión sobre si hay una relación definitiva entre la nacionalidad y un género musical en particular. Quizá Kaveh Nabatian trata de responder a esto haciendo de su personaje principal un cubano que, en vez de bailar salsa, baila ballet con una ejecución hipnótica. Este es solo uno de los guiños que el director desarrolla para implicar que, a pesar de las claras relaciones identitarias entre el individuo y su procedencia, cualquier humano termina siendo inabarcable e intentar reducirlo a un estereotipo ligado a su cultura es una empresa destinada al juicio miope. Este filme subraya esta idea al presentarnos una iraní que, en aras de cumplir sus propios deseos, se rebela contra unos preceptos culturales llegando a poner en peligro su pertenencia a su comunidad de origen.

“Sin La Habana” se enmarca dentro de una exploración de la inmigración similar a la de “Ya no estoy aquí” (2019), un tratamiento que, lejos de ensalzar la experiencia de migrar hacia el primer mundo, trata de transmitir desde los mecanismos del audiovisual la vivencia dolorosa del desarraigo. Kaveh Nabatian hace uso de insertos y efectos visuales para evocar la memoria de lo que se deja atrás y cómo ésta se va corrompiendo, como una cinta fílmica que se quema con el paso del tiempo. Esta es, en definitiva, una película para pensar el proceso de emigrar con sus múltiples facetas: colisión, duelo y oportunidad.

Mariapaz Cárdenas Pedraza
Realizadora de Cine y Televisión de la Universidad Nacional de Colombia. Apasionada por la investigación de un amplio rango de formas y expresiones culturales, incluyendo el audiovisual y la cibercultura.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .