Film Diary Berlinale 71: Beans

Por: Kathia Villagrán | @KathiaVC

Advertencia de la película: autolesión y violencia sexual.

Tekehentahkhwa (Kiawentiio), también conocida por su sobrenombre “Beans”, es una niña Mohawk de 12 años que vive en la reserva Kahnawà:ke en Quebec. Su madre (Rainbow Dickerson) y ella creen que estudiar fuera de la reserva la acercará a un mejor futuro, su padre (Joel Montgrand) piensa diferente. Él considera que Beans tiene que aprender a “endurecer” su carácter y estar segura en la toma de sus propias decisiones.

Beans pasa los días con su hermana menor, Ruby (Violah Davis), jugando en el exterior y de vez en cuando huyendo del grupo de vecinos adolescentes que las atormentan.

Mientras Beans espera la respuesta de la escuela privada a la que aplicó, una protesta pacífica se sale de control y las personas de su comunidad de pronto se ven en peligro. El mundo que ella conocía cambia repentinamente y deberá enfrentarse al racismo de la sociedad por ser indígena.

Beans no tiene idea de cómo procesar lo que sucede a su alrededor y concluye que la mejor manera de soportarlo es pidiéndole a la chica más “dura” que ella conoce, April (Paulina Alexis), que le enseñe a ser como ella; así se ve envuelta en una serie de acontecimientos que pueden ser arriesgados para una niña de su edad. No solo se enfrenta al peligro que amenaza a su tribu, sino al peligro del descubrimiento de su identidad sin la guía correcta.

Este coming-of-age juega con los paralelismos en la propia protagonista: su vida corre riesgo afuera de la reserva, al mismo tiempo que personas que ella conoce le pueden estar recomendando los métodos erróneos para saber manejarlo; por supuesto, los otros chicos no tienen la culpa, la vida les ha obligado a endurecer su exterior. A diferencia de Beans, ellos ya perdieron su ingenuidad, ellos se encuentran a la defensiva y por eso April le dice a Beans mientras la lastima con una rama delgada: “si no sientes dolor, nadie puede lastimarte”. April sabe que la única forma de evitar ser víctima, es convirtiéndose en victimaria de todos los demás que ella ve como débiles.

Beans es arrebatada de su inocencia, es muy joven para saber que el mundo es un lugar cruel, pero debe aprender a soportarlo. A su crisis típica de la pre-adolescencia se le suma el desprecio que un grupo de personas sienten por ella y su tribu. Pone en cuestionamiento estudiar en un colegio para personas blancas, ¿qué pasa si no puede hacer amistades por su cultura y su origen? ¿qué pasa si termina siendo como esas personas? En ella se despierta una furia, furia que no había sentido antes, furia que la hace robar cuando su familia es negada a comprar en un supermercado, furia que la hace tener el valor de arrojarle piedras y gritarles a un grupo de policías que no las protegieron de un ataque racista cometido por civiles. Esta furia también la vuelve propensa a ser violentada física y mentalmente.

La película no es biográfica pero está inspirada en situaciones que la directora y guionista, Tracey Deer, vivió durante la crisis de Oka en 1990. Un momento histórico para los nativos de Norteamérica que empezó como una protesta pacífica cuando un cementerio sagrado fue negociado para expandir un campo de golf y que terminó por convertirse en un enfrentamiento armado entre los protestantes Mohawk, los policías y el ejército de Canadá con 78 días de duración. Ser llamados “terroristas” por los medios incentivó a los civiles a ejercer su propio tipo de “justicia” en contra de la tribu.

Beans es una película que se va transformando junto a la inocencia de la protagonista, los momentos tiernos con su hermanita se ven abruptamente cortados por tomas reales de las protestas, y la seguimos hasta que se pierde por completo. También es una película que le da el lugar a las mujeres dentro de la lucha social, algo que no se ve tan a menudo en ficción basada en la búsqueda de justicia no centrada en el género. Las imágenes se complementan con un poderoso soundtrack que incluye la canción original “Light at the End” interpretada por la actriz protagónica, Kiawenttio.

La película se proyectó en la categoría Generation de la edición 71 de la Berlinale.


Kathia Villagrán
Mercadóloga por profesión, cinéfila por pasión. Consumo mucho cine, literatura y series a niveles casi antisociales. Hufflepuff.

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