Film Review- Encuentros 2020 Colombia de Investigación y Crítica: El Deseo Disidente – “Las Mil y Una” de Clarisa Navas

Por: Melissa Mira Sánchez | @melimirami

La complicidad y el deseo encuentran su lugar incluso en las condiciones más  hostiles, donde los vínculos se convierten en una forma de resistir, no sólo a un  contexto de marginalidad latente, sino a los prejuicios y paradigmas socialmente  impuestos. 

Iris (Sofía Cabrera), una joven que habita un barrio periférico de la ciudad de  Corrientes, en Argentina, alterna la práctica de tiros de baloncesto con las tardes de  ocio con sus primos Ale (Luis Molina) y Darío (Mauricio Vila); fue expulsada de la  escuela y, sin más responsabilidades, seguimos su devenir en un escenario que  parece estar al acecho constante. Renata (Ana Carolina García), una chica que  despierta habladurías entre los residentes del barrio, llama la atención de Iris, quien  contrariando los consejos y rumores termina acercándose a ella.  

Festivales: Crítica de “Las mil y una”, de Clarisa Navas (Sección Panorama)  - #Berlinale - Otros Cines

En medio de la convivencia diaria en espacios muy reducidos, donde los límites de la  intimidad se desdibujan, estos jóvenes atraviesan el despertar sexual y los altibajos  de la adolescencia, que ponen de manifiesto sus inquietudes identitarias y las  preguntas frente al amor, las relaciones y las formas de habitar el mundo socialmente  aceptadas. La sola existencia de estos personajes, deliberadamente queers, sienta  una posición política y contestataria en un barrio cuya heteronormatividad se hace  evidente desde las relaciones que se establecen entre los chicos, de violencia y  dominación, hasta los comentarios sentenciosos de los adultos y las paredes que  aparecen pintadas con mensajes bíblicos. Sin embargo, el escenario esbozado  aparece como un subtexto que está normalizado para los protagonistas, y que, lejos  de limitarlos, los acoge. 

A lo largo del filme, Iris encuentra en Renata una forma de desafiar los prejuicios que  recaen sobre la disidencia, y se redescubre a sí misma en la alteridad, un ejercicio  que la directora consigue retratar con el plano secuencia como recurso narrativo, que  funciona como una cámara que atestigua los hechos y que busca dar un aspecto de espontaneidad a sus movimientos, procurando no perder de vista a sus personajes.  Esta cámara evidencia una alta conciencia de la puesta en escena, premeditando las  acciones y encuentros que van elaborando la cadena causal. 

El barrio, que es a su vez escenario y personaje, se ve caracterizado por la  acumulación de objetos en los interiores de las casas y por los exteriores en  decadencia, creando una sensación de sofoco en el primer caso, donde el incesante  ruido de discusiones en fuera de cuadro acompaña la cotidianidad y crea  conversaciones que se sobreponen entre sí. En los escenarios exteriores, impera una  libertad imprecisa, donde, si bien el espacio no es un limitante, la protagonista se  presenta insegura ante la mirada externa de sus conciudadanos. 

CLARISA NAVAS, DIRECTORA DE LAS MIL Y UNA | Premios Sebastiane
Clarisa Navas, Premios Sebastiane.

Y es que esta podría leerse como una película de contrastes. Por un lado, están las  protagonistas: Iris, con su aire recatado y de inocencia, y Renata, desinhibida y con  un carácter más fuerte y seguro. Por el otro, el tratamiento de la historia, que si bien  se desarrolla en un ambiente que podría considerarse opresivo, tiene la sensibilidad  para detenerse en esa deriva que atraviesan sus personajes sin caer en su  victimización, dejando además un espacio a guiños cómicos y dándole un valor al  silencio como recurso expresivo que pone un alto a la estridencia del entorno y que  prescinde de la música extradiegética.  

“Las mil y una” propone entonces una reflexión alrededor de los vínculos de amistad  y amor no normativos, y de las dinámicas sociales de aceptación de la diferencia,  tanto en el entorno familiar, donde hay un juego entre la comprensión y el  establecimiento de límites, como en una escala más amplia en la que prevalecen los  convencionalismos. Finalmente, el filme consigue dar cuenta de un contexto muy  específico que, sin embargo, tiene una amplia resonancia como reflejo de realidades  que caracterizan a gran parte de Latinoamérica.

El presente proceso de investigación, exploración y crítica se desarrolló en el marco del Encuentro de Crítica e Investigación 2020, organizado por la Dirección de Audiovisuales, Cine y Medios Interactivos del Ministerio de Cultura de Colombia.

Melissa Mira Sánchez
Comunicadora Audiovisual y Multimedial de la Universidad de Antioquia con experiencia en gestión cultural y en diferentes cargos en el ámbito de la realización audiovisual, entre los que destacan la dirección y la escritura de guion. Interesada por el cine de animación, la investigación y la escritura. Egresada de la Escuela de crítica de cine de Medellín, Coordinadora general del Festival de cine de Jardín, del proyecto de exhibición Medellín Cuenta Corto y de Vartex: Muestra de video y experimental. Ha sido colaboradora de las revistas Cero en conducta y Jacom, y de los periódicos Periferia Prensa Alternativa y De la Urbe.

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