Por: Andrea Rendón |@andrearendon__
Continúa el Festival de Cine de Cannes y el día 19 pude ver dos películas, de las cuales, quisiera elaborar más sobre LOW EXPECTATIONS de la Quincena de Realizadores.
Primero, quise ver LOW EXPECTATIONS de Eivind Landsvik porque al leer sobre su sinopsis, me llamó la atención que fuera el primer papel como actriz de la cantante noruega internacionalmente reconocida: Girl in red. Marie Ulven Ringheim nunca había actuado y posterior a ser una de las cantantes invitadas a abrirle los conciertos a Taylor Swift, se hizo mundialmente conocida, así mismo, su canción WE FALL IN LOVE IN OCTOBER, siempre estaba viral en redes sociales.
Además, la película, que es una una coproducción entre Noruega y Dinamarca, es protagonizada por Anders Danielsen Lie, Tone Mostraum y Embla Berntsen. LOW EXPECTATIONS (me fascina el título porque retrata perfecto el sentimiento que deberíamos de tener de la vida para ser más felices), sigue a Maja, una cantante de 29 años que, tras años de éxito, giras y agotamiento emocional, colapsa en medio de su carrera musical. Sin dinero y atravesando una fuerte depresión, se ve obligada a regresar a casa de su madre y aceptar un trabajo para cuidar a estudiantes durante sus exámenes en una escuela mientras intenta descubrir que es lo que quiere hacer de su vida luego de darse un descanso de la vida llena de conciertos. Esta cinta podría sonar como una de esas películas que vemos de famosos cansados de la fama pero no lo es. Es algo más íntimo y emocional. Pude platicar con el director en donde me comentó que la película nació de su propia depresión, de no saber si era lo suficientemente bueno para ser director y triunfar, que el veía que los demás llegaban a donde quería y él no. Comenzó a escribir la cinta en la pandemia y de ahí, quiso ir desarrollándola.
Andersen por fin deja a un lado los personajes deprimidos y oscuros en los que lo hemos visto los últimos años y nos deja ver un lado de él en donde interpreta a una figura que apoya a Maja en su depresión y angustia por el futuro. Se muestra optimista y da mucha alegría poder verlo en papeles diferentes dentro del cine noruego.

Una de las razones por las que me gustó Low Expectations es la honestidad con la que aborda la ansiedad y la depresión. La película entiende muy bien algo que atraviesa a muchísimas personas hoy: esa sensación de vivir constantemente pensando en el siguiente objetivo, la siguiente meta, la siguiente versión de nosotros mismos, sin permitirnos realmente disfrutar lo que está ocurriendo en el presente. Siempre estamos intentando cumplir expectativas (las nuestras y las de los demás) hasta el punto en que olvidamos preguntarnos qué está haciendo todo eso con nuestra mente y nuestro cuerpo.

La película nunca dramatiza de más el dolor de Maja ni intenta convertir el burnout en algo que podamos romanizar. Al contrario, hay una sensibilidad muy contenida en cómo retrata el cansancio emocional, el vacío después del éxito y el miedo de sentir que ya no sabes quién eres fuera de aquello por lo que todos te conocen. Y precisamente por eso funciona.
Existe un personaje que me llamó la atención y fue el de una de las alumnas, en donde justo ella es el paralelo de Maja cuando estaba joven. Siente que no encaja en el grupo de su escuela en donde todos tienen prioridades diferentes y la de ella es querer bailar y sobresalir. Me gustó la manera de abordar esta amistad.

También creo que el casting de girl in red aporta una capa muy especial a la película. Hay algo profundamente vulnerable en verla interpretar a un personaje que vive atrapado entre la exigencia, la ansiedad y la necesidad de detenerse. Su actuación se siente transparente, como si interpretara algo que conoce muy bien, como si la película entendiera perfectamente quién es ella públicamente y utilizara eso a favor de la historia.

Más que una historia sobre música o fama, Low Expectations terminó siendo para mi un retrato bastante generacional, entre zillenials y gen z, sobre el agotamiento de intentar sostenerlo todo al mismo tiempo y dar el mayor esfuerzo posible en una sociedad que nos ha dictado hacerlo. Sobre lo difícil que se ha vuelto simplemente descansar sin sentir culpa. Y sobre cómo, muchas veces, pasamos tanto tiempo intentando llegar a algún lugar, que olvidamos mirar todo lo que ya tenemos enfrente.
Un debut extraordinario en largometraje para el director, en donde podemos apreciar que perseverar y darnos tiempo, en vez de apurarnos; nos puede dar una gran oportunidad y también, de disfrutar el momento.

Andrea Rendón
Directora y fundadora de Girls at Films. Periodista de cine y moda.





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