The Final Cut: Sandra Lahire y su obra como metáfora de la enfermedad

Por: Lily Droeven | @lilydroeven

Another Screen es una plataforma de distribución libre que regularmente programa de manera online, aunque por corta temporada, retrospectivas de directoras poco conocidas, lo que nos permite descubrir trabajos restaurados acompañados por textos con información acerca de las realizadoras, el contexto de sus trabajos en el que además se exploran las ideas y el proceso creativo analizados desde un punto feminista.

En esta ocasión el especial está dedicado a la realizadora británica Sandra Lahire, figura central del cine experimental feminista en Londres durante la década de 1980 y 1990. Sus trabajos son descritos como caleidoscópicos debido las técnicas de edición aplicadas en las que de una manera impecable y poética mezcla colores vibrantes, cambios de velocidad, efectos de sonidos, superposición de imágenes y uso de la metáfora filmado a modo de documental, lo que la convirtió en la cineasta más innovadora de su generación, pero cuyo fallecimiento prematuro a los 50 años le ocasionó una falta de visibilidad en años posteriores.

Los 7 cortometrajes presentados en la plataforma tienen una duración entre 11 y 30 minutos y gran parte de su obra gira en torno a la vulnerabilidad, la erosión del cuerpo femenino a causa de la enfermedad, la identidad y las inquietudes femeninas.

En Terminals y en la Trilogía Antinuclear (Plutonium BlondeUranium Hex y Serpent River) se centran en la contaminación que fue consecuencia en la zona industrial nuclear de las minas de uranio en el que Sandra revela sus sentires al exponer la explotación laboral de las mujeres en las plantas nucleares, las terribles consecuencias ambientales y el daño irreversible al cuerpo femenino por la radiación en el que las mujeres desarrollaron células cancerígenas, abortos espontáneos y daños en la fertilidad. En el cuerpo de Lahire aparecen los nombres escritos de dos compuestos altamente tóxicos y sirve como una analogía de la vulnerabilidad de las mujeres al exponerse continuamente al uranio. 

En Arrows, primer cortometraje que realizó, Sandra utiliza la contaminación como una metáfora emocional para referirse a la anorexia, enfermedad que padecía, dejando en evidencia las repercusiones en su cuerpo narrando su experiencia y analizando las causas culturales de este trastorno. Podemos ver secuencias combinadas con la técnica de live action a través de recortes animados y clips de videos de Sandra mostrando su delgadez extrema, sintiéndose presa de su propia piel pero que a su vez intenta retomar el control de su cuerpo. El cortometraje se complementa con un poema escrito y narrado por Sylvia PlathThe Thin People

Otros trabajos en los que la voz de Sylvia Plath vuelve a estar presente y están inspirados en sus poemas son Lady Lazarus y Night Dances. En Lady Lazarus se centra en el tema de la identidad e inquietudes de las mujeres del pasado y presente mientras escuchamos registros de Plath leyendo sus poemas grabados entre 1957, 1958 y durante una entrevista por la BBC en 1962. Sandra ilustra su obra con una serie de imágenes que evocan la poesía de Sylvia para transformarla en algo visualmente suyo.  

El cortometraje Night Dances, presentado a modo de musical de piano como un homenaje In Memoriam que Sandra le dedica a su madre, Inge Madsen, fallecida durante la realización de ese corto y con quien tenía una relación muy estrecha. En un pasaje vemos a Sandra tocando el piano, en otro está bailando con su amante mientras imágenes con elementos claros y oscuros son superpuestas originando una danza visual, retratando un ritual de la memoria en la que invita a meditar acerca de la vida, la ausencia, el amor, la enfermedad y la muerte. 

El hecho que se haya elegido a Sylvia como figura recurrente es porque para Lahire ambas compartían experiencias similares que plasmaban en sus trabajos. Debo reconocer que los cortometrajes en los que se escucha su voz están hechos con tal detalle y cuidado que pareciera que la propia escritora decidió colaborar en la lectura de extractos de sus poemas para crear una maravillosa cinematografía poética y de ensueño que a pesar del tiempo no quedará en el olvido.

A Moving X-Ray: Seven Films by Sandra Lahire (1950-2001) se encuentra disponible en la plataforma Another Screen hasta el 18 de junio.


Lily Droeven
Diseñadora editorial que siente una enorme pasión hacia el cine y los libros. Ve películas todos los días.

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