Film Review: La Virgen de la Tosquera – El terror encarnado en la adolescencia femenina

Por: Daniela Amores

Las adaptaciones a la pantalla grande parecen ser quienes definieron gran parte del 2025 en el cine, aunque pocas veces nos encontramos con historias de terror y fantasía, Laura Casabé llegó con una propuesta bastante fresca e interesante, que al mismo tiempo se convierte en la primer cinta inspirada en los cuentos de la aclamada escritora argentina Mariana Enríquez.

Esta producción argentina/mexicana está basada en “Los Peligros de Fumar en la Cama”, específicamente en “El Carrito” y la homónima “La Virgen de la Tosquera”, cuyas resultan en un coming-of-age plasmado de mucho misterio, sensualidad y horror. La cinta nos sitúa en Argentina, en el conurbano bonaerense en pleno verano y con mucha nostalgia dosmilera. Casabé consigue capturar la esencia de lo que era ser un adolescente a través de los ordenadores gigantes de un ciber café, el rock latinoamericano que sonaba en la radio, la moda y los jeans a la cadera, y la ausencia de tecnología que se suponía conectaba más a las juventudes. Desde un inicio nos encontramos con una escena llena de violencia que funge como presagio del mal, mal que acecha no solamente a los vecinos del barrio, sino sobre todo a nuestra protagonista.

Natalia, interpretada magistralmente por Dolores Oliverio (cuyo es su debut actoral) es una adolescente que vive con su abuela en una pequeña casa que siempre está llena de visitantes, ya sean sus amigas del colegio, Josefina y Mariela, vecinos, o personajes que no resultan del todo confiables para Nati. Desde un comienzo, la película la presenta como una joven en constante exploración y descubrimiento de su sexualidad, proceso que atraviesa desde los saberes que ha adquirido por su contexto social. Mientras esto sucede, a la par tiene un amor platónico con Diego (Agustín Sosa), un amigo suyo que también forma parte de su grupo de amigos, este amor que más bien se transforma en obsesión, se ve atravesada por la llegada de Silvia (Fernanda Echeverría), una chica que Diego conoce a través de un sitio web.

Silvia se convierte en una intrusa, en un obstáculo que se interpone entre los deseos de Nati, que no solamente logra ocasionar problemas con Diego, sino también crea una tensión entre sus amigas que evidentemente también están crusheadas con él. A pesar del rechazo y el desagrado que les tenían las tres, Silvia era invitada a los planes, quizás como una manera de analizarla y averiguar qué es lo que había hechizado a Diego. ¿Sus experiencias al rededor del mundo, aunque no existieran pruebas de ello?, ¿Su gusto musical alternativo y poco común?, ¿Su personalidad “cool” y alivianada?

Y es que, ¿Qué puede ser peor, que como adolescente llegue alguien más a “quitarte” algo que has querido por tanto tiempo?, no por nada existen tantas películas, lecturas e incluso estudios sobre por qué la adolescencia es la etapa más compleja y definitoria. Todo esto lo vemos a través de Natalia y las conversaciones y actitudes que tiene con las personas que la rodean, Natalia está llena de rabia y celos, se comporta de manera errática e hiriente pero aún así es posible empatizar con ella porque así es la adolescencia, y porque ella también fue herida. Fue abandonada por sus padres e incluso en medio del horror, está tratando de encontrar su lugar en el mundo.

Curiosamente Silvia es quién les lleva a un lugar que ninguno conocía, a una tosquera, que en sus palabras, es es un pozo de una profundidad de entre 5 y 25 metros, generada por la extracción industrial de tosca, un material calcáreo usado para cimientos y caminos, que al abandonarse, se llenan de agua de napa y lluvia, convirtiéndose en lagunas artificiales peligrosas, de suelos inestables y corrientes traicioneras. Aquí es donde Nati se encuentra y con ello, un escape, un espacio en donde puede reconfortarse, por más retorcido que suene. Y es que, sin duda, Benjamín Naishtat, guionista de la cinta, logra adaptar con notable precisión el terror y el misterio propios de las historias de Mariana Enríquez. Del horror que también surge de lo sobrenatural, pero que muchas veces viene atravesado de los contextos que habitamos, de la carencia, de la rabia y la incertidumbre que nos acecha siempre, pero sobre todo al crecer y comenzar a descubrir el mundo sin nuestros lentes color de rosa, sino con la oscuridad que está impregnada en el. 

Esa misma oscuridad es la que atraviesa el relato de La Virgen de la Tosquera, una película en la que Laura Casabé no busca la empatía ni la misericordia hacia sus personajes femeninos, que lejos de retratarlas como figuras virginales, puras o meramente victimarias, las presenta como el resultado de un contexto social y político opresivo que las ha empujado a convertirse en personajes multidimensionales, cuestionables y que se rigen por sus deseos, aún cuando las consecuencias son devastadoras.

Stills: Caponeto


Descubre más desde Girls at Films

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Let’s connect

Instagram

Descubre más desde Girls at Films

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo