Por: Natalia Albin | @_nataliaalbin
Joe Weiland and Finn Constantine sobre crear el corto nominado al BAFTA “Marion”: “Era nuestra responsabilidad abordarlo con la mayor sensibilidad y profundidad posible” y “ser realmente auténticos, no escribirlo desde la distancia”
Nos sentamos a platicar con los co-directores del cortometraje en la semana de su nominación al BAFTA, desde cómo fue trabajar con la torera Caroline Noguès-Larbère hasta el secreto para conseguir productoras ejecutivas como Cate Blanchett y Sienna Miller (spoiler: no hay fórmula).

Sólo ha pasado una semana desde que se anunciaron las nominaciones al BAFTA 2025 cuando me siento a hablar con Joe Weiland y Finn Constantine. Ambos son claramente creativos, algo que se nota incluso en la manera en que van vestidos, aún si no supieras que acaban de ser nominados a uno de los mayores honores del cine británico. Para Weiland, esta es su segunda nominación al BAFTA, después de “Gorka” en 2024, un corto sobre un estudiante francés que acaba atrapado en la dinámica de una familia británica durante su intercambio. Para Constantine, en cambio, es su primera nominación. No solo eso, también su primera película narrativa; hasta ahora había trabajado como director y fotógrafo en moda, arte y música, además de haber fundado la revista de arte Plaster, pero nunca había dado el salto a la ficción.

Decidieron escribir y dirigir “Marion” hace un par de años, una historia basada en la vida real de Caroline Noguès-Larbère. Como la única mujer torera de Francia, se enfrenta a un entorno dominado por la testosterona, a un irresponsable padre de su hija, y a la presión de un día en un deporte impredecible y peligroso. El corto combina el cine documental, con Noguès-Larbère interpretándose a sí misma y una escena culminante que no se podía escribir, con una narrativa de ficción, logrando una combinación sorprendentemente fluida.
Después de establecer nuestro amor colectivo por la Ciudad de México y quejarnos por el estado del clima inglés, entramos de lleno en conversación sobre cómo encontraron en el otro al colaborador perfecto, qué implica escribir sobre la penalización de la maternidad y la feminidad siendo dos hombres, y la pasión que se necesita no sólo para hacer una película, sino para llevarla a los escenarios más importantes del mundo.
GaF: ¿Cómo llegó esta historia a ustedes y por qué decidieron trabajar juntos?
Joe Weiland: “Marion” surgió cuando Finn y yo encontramos un artículo sobre Caroline [Noguès-Larbère]. Ya habíamos visto un documental sobre el deporte, pero ese artículo tenía una frase: “No me enfrento a los toros, me enfrento a los hombres”. Esa fue la semilla de la historia que queríamos contar. Escribimos un guion basado en dos artículos que habíamos leído y nos mudamos a Francia para buscarla. Nos presentamos en su granja, prácticamente sin previo aviso, con el guion traducido al francés. Lo leyó y, bueno, el resto es historia.

GaF: Es impresionante que la encontraran, sobre todo considerando la actuación que ofrece. Caroline no es actriz, ¿cómo trabajaron con eso? ¿Y qué aprendieron de ella? Cate Blanchett mencionó que el corto parece una mezcla entre documental y ficción. ¿Creen que el hecho de que Caroline no fuera actriz le dio más autenticidad?
Finn Constantine: Para Joe y para mi, la clave era que la película reflejara su experiencia y capturara la esencia de lo que leímos en el artículo. La mezcla entre ficción y documental nos pareció el enfoque perfecto. Caroline no es actriz, pero sí es una artista. Desde el principio sentimos que podríamos sacar una interpretación de ella. Es alguien que tiene una presencia magnética, esa actitud de “hombros atrás” que te hace sentir que puede con cualquier cosa.

Para nosotros, se trató de crear una estructura que le permitiera ser ella misma. Es muy difícil ser uno mismo frente a la cámara, pero [esa estructura] la colocaba en situaciones que ya había vivido mil veces, para que pudiera abordarlas casi como observadora. No la pusimos en un contexto completamente ajeno. Una vez en el set, nuestro trabajo era guiarla, darle dirección y, sobre todo, ser conscientes de que era su primera vez en un rodaje y ser sensibles a eso.
GaF: Eso tiene sentido, y no me sorprende dado sus trayectorias. Joe con un enfoque más narrativo y Finn con un pasado más ligado a lo visual y lo documental, ¿cómo combinaron esas habilidades?
FC: Hemos sido mejores amigos desde que teníamos tres años, así que no entramos a este proyecto como desconocidos. Nos entendemos, nos respetamos y nos comunicamos de manera instintiva, cosas que sólo puedes hacer con mejores amigos. La delimitación de roles fue natural desde el principio, pero al final todo lo hicimos juntos. Era una conversación constante. Y por esa conversación, terminas tomando mejores decisiones porque siempre te estás cuestionando. Era como: “escribimos una página del guion y luego tenemos que discutirla durante veinticinco minutos”. Y porque hablamos de cada detalle por veinticinco minutos, llegamos al corazón de lo que queríamos hacer.
JW: Sí, creo que lo mejor de trabajar en pareja es que vives en el mundo de la película juntos, en lugar de sólo. Creo que una vez que empiezan las conversaciones es muy interesante ver de dónde salen diferentes ideas. Habiendo dirigido sólo, esas conversaciones son súper importantes porque organicamente de lleva a soluciones que, si estás sólo, estás atrapado en tu cabeza. Es una dinámica muy interesante hablar en fuerte y diseccionar una historia, ya sea el guion o el acercamiento visual. Y luego llegas al día de filmación y te sientes preparado. Estás siempre llegando a la esencia, que es increíble.

GaF: También estaban escribiendo desde la perspectiva de una mujer en un mundo profundamente misógino. Siendo dos hombres, ¿cómo abordaron eso?
FC: La investigación es clave. No se pueden tomar atajos. Primero, tuvimos que entender el deporte para captar el contexto del mundo en el que estas cosas están pasando. Luego, pasamos mucho tiempo con Caroline para comprender su experiencia de vida.
Ser hombres escribiendo sobre una mujer significaba que teníamos que ser lo más sensibles y precisos posible. No podíamos permitirnos quedarnos en la superficie. Sabes, estás lidiando con la vida de alguien. Era nuestra responsabilidad abordarlo con la mayor sensibilidad y profundidad posible, llegar al corazón de su experiencia.
JW: Investigación, investigación, investigación. Para nosotros fue sobre pasar tiempo con Caroline para realmente entender su camino. Y también, mucho del equipo en “Marion” eran mujeres en el lado de producción, pero igual en el lado de consultora de guion. Trabajamos con Charlotte McCloud, una consultora brillante, y tener esa perspetiva femenina desde todos lados fue, honestamente, muy vital para asegurarnos de que estábamos siendo realmente auténticos y no escribiendo desde la distancia.
GaF: Joe, en “Gorka” también exploraste la sensación de ser un extraño en un mundo ajeno, esos sentimientos alienantes son algo que muchas mujeres en entornos masculinos pueden sentir, es parte de la exclusión, ¿Qué te atrae de esa temática?
JW: Todos se sienten así a veces. Estar fuera de tu zona de confort y estar en un entorno en donde te sientes un poco alienígena es un sentimiento universal en el que pienso mucho. Me interesa poner a personas en entornos interesantes y ver cómo reaccionan. Ese fue el caso con “Gorka”, quería ver cómo este estudiante francés navegaba el mundo extraño de Inglaterra. Creo que es algo con lo que todos se pueden relacionar. Entonces supongo que siempre estoy llegando a eso.

GaF: Me interesó mucho leer un poco sobre su experiencia en la plaza de toros, es una de las escenas más impresionantes en un corto que he visto. ¿Me pueden platicar un poco sobre un día de eventos no planeados en un set?
FC: Esa secuencia era como una luz al final del túnel. Cuando nos sentamos a pensar sobre esta película, siempre estuvo ahí, como un momento enorme en el que estábamos pensando, “¿Cómo vamos a hacer esto bien? Queremos hacer algo de un largometraje en un cortometraje.” Entonces fue en vivo y en directo, y eso fue muy importante para nosotros. Era real. Era una performance real. Las personas en la audiencia eran reales.
Y para ser honestos, se convirtió en un proceso de planeación y, otra vez, mucha investigación. Fue explorar cómo podíamos elevar algo que es esencialmente documental a cine y que además va a embonar con la primera mitad de la película que está filmada de manera más tradicional. Nos inspiramos en un documental increíble de Douglas Gordon llamado “Zidane”, que es un largo sobre el jugador de fútbol Zindéne Zidane dónde lo grabaron con diecisiete cámaras alrededor de la cancha. Esencialmente lo que sale es una película sobre algo que está pasando en la vida real, pero se eleva a una pieza cinematográfica. Queríamos tomar ese concepto y ponerlo en “Marion”.
El final lo dejamos abierto cuando escribimos el guion. Una vez que empieza a rodar la bola y los performers salen a la arena, ya no podemos controlar nada. Entonces el corto se escribió sólo al final del día. Nos encanta este concepto de lo que pasará, pasará y será el fin del corto, es fascinante. Nos encantó que fuera peligroso y en vivo y con corazón acelerado. Creo que te tocan muchas recompensas cuando tomas esos riesgos.

GaF: Y es muy padre que sólo Caroline pudo haber hecho eso, lo que lo hace mucho más impresionante. Para futuros cineastas leyendo, cómo se pusieron enfrente de personas como Sienna Miller y Cate Blanchett, ¿cómo navegaron conseguir productoras ejecutivas de ese nivel?
JW: No hay una fórmula para eso. Lo que diría es que ese nunca debería de ser el enfoque de crear una película en primer lugar. Si dejas tu corazón y tu alma en un trabajo y lo haces sobre esa pieza, la historia y las personas, vas a sentirlo en la reacción a la película. Y eso es realmente lo que pasó con nosotros. Cate vio la película y dijo que estaba impactada y fue una total sorpresa para mi y para Finn, no estaba en nuestros planes.
Mi consejo sería que mantengas tus ojos en la meta de crear la película y esa pasión se va a transferir y traducir a la gente que tiene carreras más establecidas.
GaF: ¿Tienen algún otro consejo para cineastas jóvenes?
JW: Sé valiente. Valor. Esa es una palabra importante para hacer tu primera película.
FC: Estoy de acuerdo. Todo es posible, no dejes que te digan otra cosa, y no tomes “no” como respuesta. Diría que lo importante de recordar es que, nos tomó dos años hacer este corto, mantén lo que estás haciendo en tu corazón y va a funcionar. Es muy fácil a veces pensar que no va a funcionar, pero sólo recuerda que va a pasar. Va a salir bien. Te va a ir bien.
JW: Sí, y otra cosa importante es poner mucho trabajo en el proceso de guion. Creo que veo a muchas personas empezando que aceleran ese proceso porque están emocionados de hacer la película, pero es el proceso más importante. Sin eso, no tienes los planes para hacer una buena película. Si aceleras ese proceso, estás condenando tu película a fallar.


Natalia Albin
Es una escritora y emprendedora mexicana viviendo en Londres. Sus escritos generalmente examinan las conexiones entre justicia social, inmigración y feminismos con cine, arte y cultura.










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