Film Diary: #Sundance2025: Love, Brooklyn

Por: Lily Droeven | @lilydroeven

En los últimos años el cine ha presentado historias que plasman como es la vida cotidiana actual tras el fin del confinamiento en el que se reexaminan los cambios dramáticos que atraviesan los personajes en su entorno como consecuencia a ello, así como la transformación urbana a causa de la gentrificación, ya sea que sean planteados como un tema central o secundario en la narrativa. Esto último es justamente lo que nos presenta la realizadora neoyorquina Rachael Abigail Holder en su largometraje debut «Love, Brooklyn» con un guion escrito por Paul Zimmerman y producido por André Holland, quien además es el protagonista de esta pieza dramática de ficción estrenada recientemente en el Festival de Sundance 2025

Con un título que se asemeja a la despedida de una carta de amor, la premisa sigue a Roger (André Holland) un escritor que tiene que redactar un artículo acerca de cómo ha evolucionado Brooklyn ante sus ojos en los últimos años, todo desde su punto de vista como nativo de ese distrito, pero su bloqueo creativo le impide comenzar y la fecha límite para que entregue el texto a su editora está cada vez más cerca. En cuanto al ámbito personal, Roger trata de poner en orden su vida sentimental: mantiene una buena relación amistosa con su exnovia Casey (Nicole Beharie) con quien se le ve frecuentemente y al mismo tiempo está saliendo con Nicole (DeWanda Wise), una mujer que estudia para ser masajista de rehabilitación. Nicole aún no ha podido superar la trágica muerte de su esposo y además intenta salir adelante junto a su pequeña hija Ally. 

Casey por su parte, se desempeña como galerista y sufre los cambios en su entorno profesional ante la posible compra de la galería de arte por parte de otra empresa. Constantemente recibe llamadas de la directora de la empresa con la intención de convencerla de la compra, pero ella se niega a que esto se vuelva una realidad. Cada vez que Casey se reúne con Roger le cuenta de sus problemas e intercambian distintos puntos de vista en relación a distintos temas. Su cercanía es tan fuerte y los diálogos que manejan son tan naturales que hace sentir al espectador que ellos tienen la posible intención de reanudar su romance. A diferencia de ello, la relación que Roger tiene con Nicole no es formal a pesar de que suelen verse mucho ya que ambos han acordado no comprometerse. Mientras tanto, Roger parece incapaz de forjarse un futuro y no ha podido alejarse de su pasado amoroso con Casey, ya que la relación que tiene con ella sigue siendo más fuerte que la que apenas construye con Nicole, aunque no tengan nada serio. Pese a sus conflictos en el plano sentimental, Roger no guarda secretos, así que no le oculta a Casey ni a Nicole de la relación que mantiene con las dos. 

Si bien las actuaciones de los tres actores principales aportan carisma a la trama, lo que destaca más es la química entre André Holland y Nicole Beharie y Holder construye momentos muy íntimos cada vez que ambos aparecen en pantalla permitiendo que nos sintamos cercanos a ellos. En cuanto al lenguaje visual del largometraje, Holder logra enmarcar a la perfección el distrito de Brooklyn junto a los personajes a través de un montaje dinámico y sencillo. La dirección fotográfica de Martim Vian destaca la belleza del paisaje urbano y los parques del distrito de Brooklyn en movimiento, como cuando vemos a Roger recorriendo las calles a pie o en bicicleta o mientras pasea en el parque con Casey o con Nicole y su hija, permitiéndonos descubrir cómo es Brooklyn en cualquier día cotidiano.

En cuanto a su narrativa, a mi parecer la cinta no consigue profundizar los temas que presenta ya que no plantea un desarrollo adecuado con los personajes porque prefieren seguir aferrándose a su pasado sin poder resolver sus propias dificultades que atraviesan en su vida actual, y esto hace que la historia se debilite un poco a pesar de tener muchos matices que se podían explorar de una mejor manera, por lo que nada más se muestra una parte superficial de lo que viven y sienten en lugar de ahondar más a fondo en ello.

Otro aspecto importante es que los tres personajes son nativos de Brooklyn y el segundo hilo narrativo es que son testigos de las repercusiones de la transformación de la ciudad a causa de la gentrificación, tema que Casey aborda con Roger desde los primeros minutos de la historia y vuelve a surgir en diferentes momentos, pero nunca se menciona la opinión de Nicole ante la misma situación. 

Pese a estos detalles, me parece que Holder hizo un trabajo interesante al crear una historia romántica con toques de intimismo mientras le rinde homenaje al distrito de Brooklyn, que no es nada más un entorno, sino que se convierte en una pieza importante de lo que ocurre en la historia. Este es un buen comienzo para Rachael Abigail Holder como directora y al ser un nuevo talento es importante apoyarla, así que seguiré de cerca sus próximos trabajos cinematográficos.


Descubre más desde Girls at Films

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Let’s connect

Instagram

Descubre más desde Girls at Films

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo