Por: Adriana G. Emilia De Large | @adngra
Como muchas adolescentes latinas no tuve un indie sleaze era tuve un vivir vicariamente la existencia del primer mundo-era. Pasar noches enteras antes de ir a la escuela consumiendo contenido en Tumblr, YouTube e Instagram. Horda de latinoamericanos con un pensamiento de no-necesito-ver videos-en español-porque yo sé que significa like, follow and don’t forget to subscribe. El flujo constante de existencias del norte global pensando que ellos lejos de esconder su celular en el calcetín o usar jersey de equipo de fútbol pirata tienen casas llenas de alfombra, muchos viajes en tren y calles sin cables. Y como cualquier creencia solo se basa en lo poco que conoces del mundo.

En 2014 me apareció la visión perfecta de ese ideal: piernas largas, muchos seguidores, cabello rubio, estudiante de una universidad inglesa usando una blusa que dice pretty please “en el centro de mi ciudad ya tendrán la versión barata” pensaba. No era una visión sino una artista nacida en Argentina. Hay demasiado cortocircuito en ser adolescente y saber que nuestra gente también hace performance virtuales y que de ahí pasa a dirigir películas. A pesar de que no conozco a Amalia Ulman, encuentro su trabajo con gran subtexto latino, veo lo que hace y hay algo que me grita interiormente que como muchos argentinos, Amalia bebe demasiado mate y su familia en Argentina le preguntan si conoce alguna celebridad. En parte me interesa Amalia Ulman porque deseo detectar cualquier referencia Latina en las cosas que hace, a pesar de que creció en España, vivió en Inglaterra y reside en Estados Unidos deja un referente para muchas personas de este lado del mundo.

En 2021 Amalia Ulman dirigió El Planeta, el cast principal es Amalia y Ale Ulman (sí, su madre de la vida real). Grabada en España, en la hora y media que dura tenemos a una madre presumiendo a su hija con persona que se le cruce, cortes de luz, llamadas de larga distancia entre continentes y zapatos lindos. En Latinoamérica nos encantan las cosas extrañas, caóticas y absurdas, pero no nos sorprenden y El Planeta tiene esa cualidad. Son ellas sus propios antihéroes hay mucho pelearte con tu madre pero siempre terminar con un “te quiero, besos”. A pesar de ser catalogada como comedia tiene momentos de seriedad y genuina vulnerabilidad. Uno de los temas que saltan tanto en sus primeros proyectos y otra vez en su ópera prima es la energía que se le va a los personajes proyectando de la manera más visual posible un status.

Acá tenemos generaciones manteniendo el asta de a-diferencia de [inserte cualquier otro país de LATAM que no sea en el nacimos] nosotros somos casi-casi que primer mundo ¿no?.
Así, entre tanto aspiracionismo, curiosidad por todo, ganas de amistad con cualquiera, una cultura muy orgullosa de sus raíces pero que sueña con escapar de aquí, salen proyectos creativos como este. La película tiene muchos momentos ligeros y divierte verla, hay contradictorias pero no sorprenderán a alguien nacido en Latinoamérica ¿Robar? Meh. ¿No tener electricidad o gas? Cosas que pasan.

Este año podremos ver su segundo largometraje. Magic Farm (dirigida y escrita por Amalia) tendrá su Premiere en Sundance y la Berlinale. En ésta actúan Alex Wolff, Chloë Sevigny, Simon Rex, Joe Apollonio, Camila del Campo y Amalia. La historia va de un equipo de grabación dispuesto a hacer un documental de un músico, sin embargo -entre una crisis sanitaria- llegan al país equivocado.











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