Film Review: Wicked Parte 1

Por: María Fernández Rehberger

‘Wicked’ regresa triunfal con un festival visual impactante y un himno que abraza las diferencias.

Wicked regresa por la puerta grande y podría considerarse como el salvavidas de los musicales porque llegó para rescatarlos con una fuerza arrolladora y energía, que no se veían desde hace tiempo. Personalmente, no soy fan de este género y la película me calló la boca, pero no solo eso, sino que se ha convertido en una de mis favoritas de 2024, lo que reafirma el dicho de “nunca digas de esta agua no beberé”.

La producción de Jon M. Chu (‘En un barrio de Nueva York’) es un abrazo a la diversidad e inclusión. ‘Wicked’ es un canto a la magia de ser uno mismo. La química entre la multipremiada cantante de pop Ariana Grande y su par Cynthia Erivo (El color púrpura) vibra con fuerza y traspasa la pantalla.

Pero, para no hacer el cuento largo- ya que la película dura casi tres horas- voy a resumir de qué va esta adaptación del emblemático musical de Broadway, que para algunos es un viaje nostálgico, y para otros, una oportunidad de redescubrir la magia que El Mago de Oz ha dejado en la cultura popular.

Argumento de ‘Wicked’

Basada también en la novela de Gregory Maguire Wicked: Memorias de una bruja mala, la película se presenta en dos partes y arranca con la historia de Elphaba (Cynthia Erivo), una joven que nace con la piel verde, símbolo inmediato de su diferencia, y que enfrenta un rechazo generalizado. En contraste, conocemos a Glinda (Ariana Grande), la carismática y popular estudiante de la Universidad de Shiz, quien a su vez queda cautivada por el príncipe Fiyero (Jonathan Bailey‘Bridgerton’), interpretado con encanto por el actor británico.

A pesar de sus diferencias iniciales, Glinda Elphaba desarrollan una amistad profunda en el campus. Esta toma caminos separados tras un encuentro con el Mago de Oz, que desafortunadamente pinta la línea divisoria en la que Glinda será la Bruja Buena del Norte y Elphaba la Bruja Mala del Oeste.

Sin embargo, esta primera parte de Wicked explora temas como el valor de la amistad, el choque de perspectivas y la importancia de la diversidad como fuente de riqueza y aprendizaje. La verdad es que los estudiantes conforman una fauna donde hay cabida para todos, sin excepción, aunque siempre hay un patito feo, que en este caso es Elphaba.

El guion de Winnie Holzman y Dana Fox no solo celebra las diferencias que nos hacen únicos, sino también reflexiona sobre el sentido de identidad y el respeto hacia la naturaleza y los animales, tejiendo un mensaje poderoso que resuena en cada diálogo, en cada canción y en cada escena. Esto cuaja muy bien con la fantasía, por lo que nada se percibe fuera de lugar.

Un canto al talento

Como mencioné al inicio, uno de los aspectos que eleva a Wicked’ al cielo es la interpretación de las dos protagonistas. Los polos opuestos se atraen y esto lo transmiten de una manera poderosa y auténtica, que despierta empatía, pues aunque Glinda parece la típica chica de manual, rubia tonta, popular y amante del rosa pastel, la queremos por esa sensibilidad, carisma y ternura que Ariana Grande enmarca de manera sublime.

Por su parte, Cynthia Erivo como Elphaba, siempre con un look negro deprimente, representa muy bien la dualidad de un personaje fuerte y rudo, que no puede esconder al completo lo que hay en lo más profundo de su ser: la sensibilidad y eso la hace aún más bonita por dentro y por fuera.

Jonathan Bailey deja con ganas de verlo más en la pantalla grande, aunque comprendemos su papel secundario. Su talento y carisma son un deleite y en ‘Wicked’, pese a ser otro príncipe de cliché, consigue quitar el barniz superficial del típico galán rubio de ojos claros y sonrisa perfecta.

En lo que, sin duda, faltó profundizar más es en la historia de Oz. Si bien nos brinda una probada del lado tenebroso del mago, esto no es suficiente para entender el contexto para los que no estén familiarizados con la novela y el musical de Broadway.

Un festín para los sentidos

En Wicked’, los excesos no solo funcionan, ¡deslumbran! El barroco se apodera del apartado visual con una audacia que resulta tan hipnótica como fascinante: desde el fastuoso vestuario hasta los escenarios rebosantes de detalles, cada encuadre es un festín para los sentidos.

La fotografía abraza esta opulencia, que potencia cada textura, color y matiz. Los elementos encajan como piezas musicales con mucha armonía, que echan a volar tu imaginación para transportarte al fascinante mundo de Oz.

Los escenarios parecen diseñados a la medida para bailar al ritmo de los actores con números como Popular, Defying Gravity o The Wizard and I, entre otros. Las coreografías están cuidadosamente diseñadas para fluir con precisión y armonía, pese a la saturación. Este estilo barroco, lejos de ser abrumador, refuerza el ritmo dinámico de la película.

Conclusión de ‘Wicked’

En definitiva, ‘Wicked’ es todo un festival visual, en el que Ariana Grande, Cynthia Erivo, Jonathan Bailey y demás actores nos hacen vibrar alto con una producción y ejecución técnica para quitarse el sombrero… incluso el de Elphaba. Esta cinta, reitero, tiene muchas papeletas para que los no amantes de los musicales compren su boleto con el fin de disfrutar a lo grande, al son de la magia de Oz porque este musical es para todos los gustos, estilos y colores. ¡Olé!

Stills: Universal Pictures


Descubre más desde Girls at Films

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Let’s connect

Instagram

Descubre más desde Girls at Films

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo