Por Jocelyn V. Solis
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Los lazos de una comunidad se tejen desde distintos lugares, desde lo cotidiano, desde las experiencias en común, incluso desde las violencias que atraviesan a las y los miembros de la misma y sin duda, también por medio del territorio que se habita. Estos lazos tangibles e intangibles son los que Gabriela Dominguez Ruvalcaba captura en Formas de atravesar un territorio y lo hace de manera diversa en contenido y forma. Un ejercicio documental que invita a la audiencia a conocer las dinámicas que envuelven a una comunidad de mujeres tsotsiles que habitan las montañas cerca de San Cristóbal de las Casas, Chiapas y que ahora será parte de la Semana de la Crítica del Festival de Cine de Locarno.

Al tratarse de un filme que cae sobre la categoría de cine ensayo, vale mucho la pena identificar los elementos que son parte del argumento de este documental. Desde la pregunta ensayística con las que ha sido presentado <<¿Pertenecemos a un lugar o un lugar nos pertenece?>> podemos ya intuir la fuerte conexión con la identidad y el territorio que se va a explorar en sus 79 minutos de duración. Esta pregunta se aborda desde el lenguaje visual con el que conocemos las tierras que habita esta comunidad, las imágenes de las montañas, la convivencia con los animales, el aprovechamiento de los recursos, la labor del tejido, las relaciones humanas, las relaciones entre mujeres que cuidan y trabajan. Y es el lenguaje narrativo el que abona una capa más de profundidad a este documental, ahí la audiencia se sumerge en las historias, las rutinas, las tradiciones de estas mujeres, de sus familias, a sus procesos para pasar del pastoreo al tejido, a su relación con su comunidad, con sus tierras y con todo lo que está más allá de los límites de las mismas, a la ciudad.
Es entonces que podemos mirar el otro aspecto argumentativo clave que se coloca en la intersección entre las categorías identidad-territorio, en el caso específico de las mujeres (y comunidades) tsotiles, el de la violencia. Los grupos indígenas son sistemáticamente discriminados en México, reservados a una imagen que se intenta homogeneizar. Domínguez Ruvalcaba conversa con Doña Sebastiana y sus hijas acerca de la discriminación, sobre sus sentires, lo que viven o han vivido y el cómo han navegado esas situaciones.
Es Doña Sebastiana la que habla retrospectiva y cuenta que los tiempos sí han cambiado, que las interacciones son diferentes y que ya no tiene miedo de la ciudad y menciona que fue por medio de que sus hijas aprendieran español que pudieron ´crecer´ y participar en la ciudad. La presencia de esa conversación en el filme, acompañada de la escena en la que una de las hijas de Doña Sebastiana se prepara para irse a trabajar a un hotel de la ciudad como recamarera, es una forma sutil de externar que vivimos en un país en la que la forma de navegar la opresión es muchas veces la de asimilación, un México que solo abre sus puertas al español y que de esa manera lo convierte en una manifestación de la violencia. Domínguez Ruvalcaba nos dice de forma sutil que esos procesos de asimilación ocurren porque fuera del territorio de resistencia de esas mujeres tsotsiles, hay uno en el que su poder de ´hacer que el territorio les pertenezca´ se ve limitado por la realidad social y cultural de la nación.

Formas de atravesar un terriortio es un registro tan estético, como verídico; Ruvalcaba no esconde la planeación y hace muy evidente que las inclusiones de escenas como aquella en la que tres de las mujeres retratadas trenzan el cabello una de la otra, sean tan un elemento que explora su libertad creativa como directora, como un reflejo de la relación entre las mujeres y el cómo comparten sus saberes. La directora no tiene miedo de explorar los momentos íntimos que comparten estas mujeres, ni tampoco de reconocer aquellos que son pensados y estructurados para comunicar. De esta manera, Dominguez reconoce que el documental es siempre un tipo de ficción y es precisamente el hecho de que abrace esa naturaleza lo que nos recuerda que estamos viendo algo real.

Las formas de atravesar un territorio a las que Gabriela Domínguez hace referencia no son solo aquellas del grupo de mujeres tsotsiles con las que realiza el documental, sino también las de ella, que habitando en la misma región, tuvo siempre una relación distinta con el entorno natural y físico que la rodeaba, pero por encima de todo, hace referencia a su ´rol´como cineasta, aquella que en el presente recorre el territorio junto a estas mujeres para construir un retrato de su resistencia, su memoria y sus cotidianeidades y que lo hace teniendo siempre presente desde donde se aproxima a su historia.
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