Por: Irene Adad
Al mirarnos al espejo, de vez en cuando nos percatamos que nuestra expresión facial se asemeja a la de alguien más. Esa expresión, quizás, viene de nuestra mamá o la adoptamos de una amiga o de alguna persona cercana. Nos vamos conformando por otras personas y las incorporamos en nuestra cotidianeidad por medio de gestos, palabras, gustos o en la forma en que nos vestimos. Es dinámico, es casi como un juego donde nos vemos en otras y otras en nosotras. Sin embargo, el juego cambia cuando la división entre el otro y tú es difusa, cuando se asemejan más de lo que creías.

May December de Todd Haynes nos sitúa en Savannah, una ciudad húmeda en Georgia y el hogar de Gracie Atherton-Yoo –Julianne Moore– y su esposo Joe Yoo –Charles Melton–. La pareja espera la visita de Elizabeth Berry –Natalie Portman– una actriz famosa y reconocida que interpretará a Gracie en su siguiente película. Elizabeth decide visitar a la pareja para indagar y convivir a su próximo personaje.

Desde un inicio notamos que hay un elemento extraño, algo que nos incomoda, pero no sabemos decir qué es. Gracie parece ser una mujer amable y querida por su familia y su comunidad. No obstante, en una de las primeras escenas recibe un paquete con excremento en el interior.

Junto con Elizabeth, vamos descifrando partes de la vida de Gracie y, al poco tiempo, descubrimos que la diferencia de edad entre su esposo Joe y ella es sustancial y su relación es aún más compleja de lo que imaginábamos. Desde distintas direcciones Haynes nos muestra que Gracie inicó su relación con Joe cuando él apenas tenía 12 años. En su momento, Gracie tenía 36 y sus hijos iban en el mismo año escolar que Joe. Una especie de Lolita basada en el caso de Mary Kay Letourneau. El escándalo llegó a la corte y Gracie fue a la cárcel, donde tuve al bebé de Joe. Eventualmente, al salir de prisión, se casarán, y tendrían dos hijos más que, dentro del filme, están por graduarse de la preparatoria.
Como audiencia, tenemos más elementos para conocer a los personajes; sin embargo, cada vez hay más pistas que nos hacen dudar de lo que estamos sintiendo y sobre las intenciones de los personajes.

El caso de Elizabeth no es distinto. Si bien ella es externa a la situación y está en Savannah por razones de investigación, la línea entre su trabajo y la vida real se empieza a desvanecer. Inclusive, sus expresiones y las de Gracie cada vez son más parecidas. Sabemos que Elizabeth es actriz, pero nos preguntamos si está cruzando una línea entre la ficción y lo real, entre un papel y su vida personal. Ella misma habla de “perder la línea” cuando un estudiante le pregunta sobre las escenas de sexo en las películas. Ahí, parece que Elizabeth poco a poco pierde esa distinción pues su voz se vuelve un susurro coqueto, tratando de seducir a ese estudiante mucho menor que ella, como si quisiera ser Gracie fuera de la pantalla.

Lo que nos intriga todavía más del personaje de Elizabeth es que es interpretado por Natalie Portman. Sabemos que hay un guión, que hay cámaras y que Hayness está detrás, pero es inevitable preguntarse si las respuestas o el proceso para prepararse para un rol será similar en el caso de Portman. Verse en el espejo para imitar y perfeccionar los movimientos de su papel, ponerse en la piel del personaje, como lo hizo en El cisne negro de Darren Aronofsky. Ambas actuaciones, la de Portman y la de Moore se entrelazan a lo largo de la cinta y comenzamos a ver cómo Elizabeth se mimentiza con Gracie. El mundo de ambas se mezcla en los espacios, en las personas y en las expresiones. De este modo, el director hace un guiño a cómo los actores se obsesionan con la idea de interpretar meticulosamente a un personaje. La expectativa de volverse otro contra el hecho de no serlo. “I want you to feel seen”, le dice Elizabeth a Gracie.

La película transcurre con cierta ligereza a pesar de tocar un tema complejo sobre el abuso de poder que no sólo se ve en la relación de Gracie y Joe, sino que también con Elizabeth. Así, el director explora los matices con espacio para que el público llegue a sus propias conclusiones.
May December tuvo su estreno nacional dentro del Festival Internacional de Cine de Morelia y llegará a Netflix el 1 de diciembre.










Deja un comentario